Retomando apuntes de mi carrera universitaria, consideré que la forma más fácil para que los niños comprendan que papá y mamá se han divorciado, era a través de los cuentos desarrollando éstos en tercera persona y usando un lenguaje sencillo, que facilite a los padres la comunicación y a los hij@s, la asimilación del concepto que engloba una separación, que es sin duda, un acto traumático para los progenitores.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Más cuentos para pensar.....
Retomando apuntes de mi carrera universitaria, consideré que la forma más fácil para que los niños comprendan que papá y mamá se han divorciado, era a través de los cuentos desarrollando éstos en tercera persona y usando un lenguaje sencillo, que facilite a los padres la comunicación y a los hij@s, la asimilación del concepto que engloba una separación, que es sin duda, un acto traumático para los progenitores.
domingo, 6 de mayo de 2012
Felicidades Mamá

que decía un te quiero con tan solo mirar,
su honestidad era su fortaleza,
la sinceridad, lo mejor de su lealtad.
con ternura se adornaba también,
era más bella que la belleza,
y su dulzura endulzaba mejor que la miel.
provocaba tranquilidad,
aun ante lo más desafiante,
con ella habitaba la seguridad.
bonita Princesa del ayer,
ayer sonreías Princesa,
hoy sonríes Mujer.
en tu rostro se puede ver
que eres el claro reflejo
de un ejemplo de mujer.
puedes ver hasta lo invisible,
en tus manos no existe imposibles,
luz de las noches, resplandor de los días.
dice te quiero con tan solo mirar,
ya no la han visto entre las estrellas,
seguro se marchó a otro lugar.
“Mi Reina” le dice Papá,
para mí aunque es Reina y Princesa
acostumbro llamarla Mamá.
sábado, 21 de abril de 2012
El mejor trabajo del mundo. Ser mamá
Quien me conoce sabe que soy muy sensible con estos temas y, desde que he visto este anuncio de P&G no he dudado en quererlo compartir con vosotros y es que en algunos momentos, me he sentido identificada con esas mamás dispuestas a sacrificar sus vidas personales por su hijos.
Cuantas veces me pregunto si el día de mañana todos mis esfuerzos servirán para que mi hija sea la mejor persona del mundo. Seguro que si!!!
Os dejo el enlace.
Bonito spot.
Gracias por recordarme que mi sacrificio mañana será su porvenir...
lunes, 2 de enero de 2012
Queridos Reyes Magos
Les escribo esta carta con un lápiz rojo de mi hija, en el dorso de un recibo, sentada al lado de la lavadora entre un lavado y otro, y quien sabe cuando volveré a tener un poco de tiempo libre en los próximos 18 años.
He sido una buena madre durante todo el año.
He alimentado, aseado y cuidado a mi hija todos los días.
He visitado al pediatra muchas más veces de lo que he visitado a mi propio médico aun encontrándome mal. De hecho he sido contagiada por los virus que ha padecido mi pequeña: anginas, constipado, fatiga, tos, etc., etc.
Llevo a mi niña a natación todos los viernes, juego con ella, la llevo al parque con sus amigos, a montar en bicicleta y patinar... y hacemos muchas, pero que muchas galletas.
Recojo y ordeno su habitación, que queda como una leonera tras pasar por ellos allí un ratito, es increíble cómo se trasladan los juguetes de las estanterías al suelo porque ¡no los ha recogido!!.
Le preparo todos los días el uniforme, su mochila, el almuerzo para el recreo, su ropa de danza para su actividad extraescolar... para que todo esté listo y no le falte de nada...
En fin, me esfuerzo en hacer que su vida sea lo más feliz posible, sin problemas ni preocupaciones.
Pensaba que quizás, visto que no les he pedido nunca nada, este año podrían traerme algunas cositas...
Aquí tienen mis deseos:
Me gustaría una barriga plana, de esas de las artistas de Hollywood, unos brazos que no dolieran y fueran lo suficientemente fuertes como para apartar a mi hija del estante de las golosinas, mientras hace una rabieta en medio del supermercado o para poder llevarla a la cama cuando se me duerme en el coche, después de una larga jornada de compras en el super lo que hace que me resulte realmente complicado cargar las bolsas del coche y llevar a mi pequeña en brazos intentado que nos se despierte.
También quisiera una cintura, ya que en algún sitio perdí la que tenía, y unas tetas firmes y tersas. (eso seguramente sea algo más complicado)
También me gustarían un rinconcito secreto en la casa donde poderme esconder para hablar por teléfono o simplemente pintarme las uñas.
En el aspecto práctico, quisiera una muñeca que hable y diga, "Sí, Mamá" para ayudarme en mi autoestima como madre, así como tres pares de vaqueros que se abrochen sin necesidad de tanta fuerza.
También me gustaría una voz nueva, ya que mi voz parece estar fuera del alcance auditivo de mi niña ya que por mucho que me esfuerce no parece que me escuche.
Sería maravilloso si consiguiera que mis pequeña ayudaran en casa sin necesidad de pedir un premio a cambio.
Si fuera tarde para encontrar todo esto, quisiera al menos el tiempo suficiente para mí, para cepillarme los dientes, ir al gimnasio sin agobio y poder después de mi clase de spinning darme un SPA y tener un momento de relax y relajación. Además me encantaría poder peinarme decentemente, maquillarme, ir de tiendas a la sección femenina y no sólo a la infantil.
Tiempo para tener el lujo de sentarme y comer la comida caliente, y no fría o sin que tenga que comerla antes o después de que mis amigos se hayan tomado el aperitivo.
Me gustaría experimentar, qué se siente durmiendo una noche entera del tirón, sin interrupciones de ninguna clase...y poder despertarme un domingo a la hora que me de la gana sin escuchar una vocecita diciéndome que quiere desayunas a las 8:00am.
Bueno, Queridos Reyes, pueden comerse las galletas que hemos hecho y les hemos dejado en la mesa, pero cuidado con echar migas fuera de la misma.
Con cariño...... MAMA!!
P.D. Ah!... otra cosa, pueden anular todos mis deseos con tal de que hagan que mis niña crezca feliz y sana.
jueves, 2 de junio de 2011
Lo que hacen las madres cuando parece q no hacen nada
es precioso! para dar que pensar
Gracias Esther por hacerme pensar.
Hace algo una madre sentada plácidamente con su bebé? ¿Y una madre con sus hijos pequeños en el supermercado? Solo que nos lo cuestionemos refleja muy bien el escaso valor social de la maternidad en un mundo que valora y remunera-apoya lo productivo y no lo reproductivo, lo material y no lo afectivo.
“Lo que hacen las madres. Sobre todo cuando parece que no hacen nada” es un libro que reivindica la maternidad, repasa el contenido de todo ese trabajo maternal invisible a ojos de todos, incluidos a los de las propias madres, y lo revaloriza como pieza indispensable en la sociedad.
Su autora es Naomi Stadlen psicoterapeuta, licenciada en Historia, madre de 3 hijos mayores con más de 12 años de experiencia con el grupo Mother Talking de apoyo a madres de niños pequeños en los que, entre otros temas, también se comparte el sentir de soledad, incomprensión, invisibilidad, dureza…
“Lo que hacen las madres. Sobre todo cuando parece que no hacen nada” no es un libro de consejos de crianza porque Naomi Stadlen defiende el ESTILO ÚNICO que cada madre emprende en la maternidad para relacionarse con su hijo y ofrecerle su amor, pero sí explica conceptos que nos afectan a todos.Ee
Este es un texto del libro extraido de la revista El mundo de tu bebé de febrero 2010 donde podemos leer que ser madre es mucho más que el aplauso del Día de la Madre y que tiene un gran valor los otros 364 días del año…
La mayoría de la gente está de acuerdo en que ser madre es un trabajo muy duro. Pero ¿cuál es exactamente el trabajo de una madre? En esto hay menos acuerdo. La gente parece pensar que cuidar a un bebé no tiene nada que ver con el trabajo que se supone que debe hacer una madre.
Por ejemplo, imagina a una madre que está enjuagando la ropa de su bebé. Sabe que su hijo está dormido pero que puede despertarse en cualquier momento. Efectivamente, unos minutos después el niño empieza a llorar, así que la madre se seca las manos y va rápidamente a cogerlo. Parece que está alterado, así que lo acuna un rato. Luego se pregunta si ha tenido un mal sueño y empieza a cantar una cancioncilla que le gusta y suele animarlo. ¿Cuál de estas actividades es su trabajo?
La mayoría de la gente diría que al enjuagar la ropa está trabajando, mientras que al coger a su bebé tiene que dejar de trabajar. Las madres suelen hablar de una dolorosa sensación de “fracaso” en esos momentos en los que, si prestásemos más atención, nos daríamos cuenta de que están cuidando a sus hijos. Lo contrario también es cierto.
Cuando una madre está ocupada con tareas domésticas concretas y visibles, pero de carácter secundario respecto a sus obligaciones maternales, es muy probable que tanto ella como otras personas digan que está “consiguiendo hacer su trabajo”.
Hoy en día una madre puede sentirse muy sola. La mayoría de la gente no es consciente de lo que hace. Esto no se debe a que la maternidad haya cambiado. Los elementos esenciales de la maternidad parecen ser invariables. Pero el mundo que rodea a una madre está cambiando siempre.
Sin embargo, las madres no pueden retirarse a un vacío social. Ser madre es tanto un papel privado como social. Cada madre construye un puente que conecta a su hijo con la sociedad que todos compartimos. Si es un buen puente, su hijo podrá utilizarlo para acceder al mundo exterior. Ese puente está basado en su relación mutua. Si se puede relacionar bien con su hijo, éste tendrá la oportunidad de convertirse en una persona que se relacionará bien con nosotros. El conjunto de nuestra sociedad depende de cómo se relacione cada madre con su hijo. Ése es su trabajo maternal.
A la mayoría de las madres les preocupa mucho que la gente que las rodea apruebe a sus hijos. La respuesta más despreocupada de otra persona puede afectar a una madre durante todo el día. Pero ¿cómo puede comunicar la gente sus reacciones de una manera responsable si no se da cuenta de lo que hace una madre cuando está cuidando a su hijo? No es que no les importe.
La mayoría de la gente tiene una opinión muy clara sobre cómo hay que educar a los niños. Pero cuando ven a una madre sentada tranquilamente con su bebé, no pueden ver nada concreto. No es la idea que tiene la mayoría de la gente del trabajo de una madre.
Esta falta de comprensión es más evidente si pensamos en un niño un poco mayor. Por ejemplo, podemos observar a una madre con su hijo en un supermercado. La madre está relacionándose con él de varias maneras a la vez. Le está inculcando el comportamiento que considera apropiado para un niño de su edad en un lugar público. También le está demostrando cómo debe comportarse en un supermercado al decirle que no se tiran las cosas de las estanterías y que no se llena la cesta con todo lo que hay a mano, sino que se eligen los productos y se paga por ellos.
Le está demostrando sus valores personales al comprar, por ejemplo calculando precios, o dando prioridad ala rapidez y demostrándole cómo se relaciona con los empleados. No le está enseñando en un sentido estricto, sino compartiendo su mundo con él, y esto es agotador. Todo le cuesta el doble de tiempo, y tiene que desviar su atención continuamente del mundo adulto de las compras al mundo infantil de su pequeño acompañante. Si hay algún malentendido, tendrá que mediar entre estos dos mundos.
Pero ahora llegamos a la falta de comprensión. Si preguntamos a la madre del supermercado qué está haciendo, casi con toda certeza respondería: “la compra”. Si preguntásemos a otros compradores y a los empleados qué creen que está haciendo la madre, la mayor parte diría: “la compra”. Sin embargo, la madre está haciendo dos trabajos, no sólo uno.
El segundo es un trabajo silencioso que se deriva del primero. No tiene un nombre específico. Cuando un niño comienza a ir a la escuela, los profesores hablan de la importancia de la “socialización”. Sin embargo, cuando una madre está socializando a su hijo de forma gradual y haciendo muchas más cosas, no se le tiene en cuenta, porque todo el mundo cree que simplemente está “de compras”.
Si la actividad de la madre se limita a “comprar”, entonces la compañía de su hijo parece un impedimento. La obliga a ir más lenta y le impide hacer las cosas con su eficacia habitual. Pero si reconocemos que todo esto forma parte de su trabajo, podríamos redefinir su tarea como “cuidar y comprar“. Eso daría a su hijo una posición legítima en sus acciones. También explicaría por qué una madre puede estar tan cansada e irritable después de ir de compras. Dos trabajos son más duros que uno.
Y le resulta aún más duro si ignora el segundo y cree que sólo ha realizado el primero. En vez de estar satisfecha por haber combinado dos trabajos razonablemente bien, por lo general acaba enfadada consigo misma por hacer uno aparentemente mal.
Cuando la madre y el hijo llegan a casa, suele haber otros ejemplo de esta falta de comprensión. Al sacar las compras, la madre ve el resultado de sus esfuerzos. Pero al mirar a su hijo, no observa un gran cambio. Ha intentado ser paciente con él, pero parece cansado y enfadado, y es posible que tenga hambre. ¿De qué ha servido todo su esfuerzo maternal?.
Como se lamentaba una madre: “Cuando estás trabajando, sabes qué has hecho durante el día. Has hecho tantas llamadas de teléfono, has escrito tantas cartas y tienes algo para demostrarlo. Pero cuando lo miro después de estar trabajando todo el día pienso: ¿Dónde está la diferencia? ¿Dónde ha ido todo mi esfuerzo maternal?.”
No ha desaparecido, pero es dificil de reconocer. Está ahí, enfrente de ella. Es posible que su hijo esté enfadado; en este caso, puede ser porque lo ha cuidado bien. No está enfadado con ella, sino para ella. La diferencia es crucial, pero fácil de malinterpretar. Un niño enfadado confía en su madre y espera algo de ella. Le pide más que a otras personas porque ella está cerca de él y parece comprenderlo. Normalmente está seguro de que su madre se lo arreglará todo.
“Un bebé que llora mucho puede hacerlo porque tiene una estrecha relación con la madre”, señalaban dos perspicaces investigadores de un hospital de Londres. Pero esto va en contra de una suposición cultural muy extendida según la cual si un bebé llora y un niño se enfada es porque hay una mala relación. Por lo tanto, desgraciadamente, la mayoría de las madres no se toman como un cumplido que sus hijos lloren o se enfaden. El enfado de los niños, que muchas veces puede indicar cuánto confían en sus madres, se suele malinterpretar como una prueba de fracaso maternal.
Los bebés no suelen confirmar que las madres hacen las cosas bien. A una madre la tranquilizaría que su hijo le dijera de vez en cuando: “¡Anímate, mamá! Te estás relacionando muy bien conmigo.” P
martes, 9 de noviembre de 2010
Cuentos del corazón : te quiero un Montón.
Garbancito está triste. Su papá está de viaje, y esta tarde, su mamá tenía tanto trabajo que no ha jugado nada con él.
Por la noche, mamá prepara rápidamente dos lentejas y media para que Garbancito cene, y lo mete en la cama más rápidamente todavía.
-Mamá, ¿me lees un cuento?
Mamá le contesta:
-Hoy no puedo, que tengo mucho trabajo. Mañana te leo dos, ¿vale?-y se despide con un beso- Hasta mañana, Garbancito.
Cuando mamá ya va a salir del cuarto, Garbancito la llama:
-¡Mamá!
-¿Qué quieres hijo?
Garbancito responde:
-Que me digas que me quieres...
Entonces, mamá se da cuenta de que, por culpa de su trabajo, hoy no le ha hecho mucho caso a Garbancito, y le dice:
-Claro que te quiero, cariño. Te quiero un montón. Y como te quiero un montón, te lo voy a decir de un montón de formas diferentes.
-¿Te lo digo con la nariz tapada?
"¡ De quiero muzo, muzo!"
-¿Te lo digo con eco?
"¡Te quiero... ero... eroooo...mucho... ucho... uchooooooo!"
-¿Te lo digo como los toros?
"Muuu... Muuu... Muuua ¡Te quiero!"
-¿Te lo digo como los patos y los gallos?
"Cua... Cua.. Cua...¡Cuánto te quiquiriquiero!"
-¿Te lo digo bajito, como si fuera un secreto?
"Te quieeeero".
-¿Te lo digo muy alto, para que se entere todo el mundo?
"¡TE QUIEEEERO!"
-Y te lo digo como te lo digo siempre
¡ Con un abrazo muy, muy grande!
Garbancito y mamá se dan un abrazo muy, muy grande.
Luego Garbancito dice:
-¿ Sabes qué, mamá? Ya sé que me quieres, pero me gusta mucho que me lo digas.
Mamá acaricia a Garbancito:
-Buenas noches, hijo.
-Buenas noches, mamá.
Garbancito cierra los ojos y, poco a poco, se queda dormido.
Autor/a: Chandro, Juan Carlos
Ilustrador/a: Torcida, Mª Luisa
Editorial: Editorial Bruño
lunes, 30 de agosto de 2010
jueves, 8 de julio de 2010
Thao Salud Infantil
Os aconsejo la parte de ideas y juegos. Encontrareis ricas recetas para el verano y para hacer con los peques.
jueves, 18 de marzo de 2010
Madre.....hay más que una!!!
Esta semana en 'Babel en TVE' algunas madres inmigradas nos hablarán de la maternidad en sus países de origen y de cómo la viven aquí en España. Conoceremos algunas de sus costumbres y supersticiones y veremos distintas formas de criar a los hijos porque ¿Madres? hay más de una'. También veremos cómo se prepara la festiva pastela de pollo y almendras, típica de la gastronomía marroquí y descubriremos 'Una babel circense', la de la escuela Rogelio Rivel. Además, a través de las palabras de Boban Minic, el periodista que fue la voz de Radio Sarajevo durante la guerra de Bosnia y Herzegovina, descubriremos cómo 'Sobrevivir a la guerra'.
domingo, 21 de febrero de 2010
Método conductista "Duermete Niño" del Dr. Eduardo Estivill
Soy una persona muy observadora y considero que tengo una gran capacidad de escucha activa. (Si algo he aprendido durante mi trayectoria profesional en selección de personal, es que la escucha es muy importante y, más aún el saber utilizar los "silencios").
Me encanta escuchar argumentaciones a favor de este método. He pensado mucho en los razonamientos y, en si realmente estoy haciéndolo bien con mi hija y, tras darle muchas vueltas he llegado a la misma conclusión: nunca pondré en prueba el método "duérmete niño" por varias razones que intentaré explicar de la mejor manera que sé, con la finalidad de que te a los que sí practicais el método, os haga dudar en sí Estivill contribuye a la maduración e " independencia" de un niño.
Antiguamente, las madres nada más tener a sus bebés, estaban totalmente protegidas y arropadas por otras mujeres de su "comunidad" que cuidaban de ellas y de su hogar para que pudieran dedicar todas sus energías en atender a sus bebés. La cultura de transmisión de la lactancia y la crianza estaba viva e intacta y siempre había referentes cercanos de esta cultura (madres, abuelas, vecinas, etc.).
Estos bebés estaban fusionados con sus madres: piel con piel, teta a demanda y cada tres horas como ahora recomiendan muchos pediatras, no llorando solos en cunas y nunca bajo los efectos de un cronómetro como propone este método. Y con este tipo de atención no existían ni los famosos cólicos de lactante, ni el stress infantil, ni el falso insomnio, ni muchas otras dolencias actuales que son solo patrimonio de los bebes de crianza desapegada (o eso creo yo).
Desde entonces, las cosas han cambiado muchísimo en cuanto a la crianza de nuestros hijos. Ahora este tipo de crianza de apego ha sido borrada prácticamente del mapa por otra en la que los padres están solos, con bajas de maternidad insignificantes, con gran presión y siendo analfabetos en temas de crianza (ojalá los bebés nacieran con un manual de instrucciones debajo del brazo y no con un pan como dicen).
Bajo mi punto de vista, y en función de mi experiencia como madre, he llegado a la conclusión de que la incertidumbre que sentí al enfrentarme a la maternidad hizo que la Soledad se convirtiera en el enemigo público número uno de mis malos momentos de cara a la crianza de mi hija. Además ella fue la culpable de mis momentos de angustia, tristeza, desorientación, incapacidad de escuchar mi corazón, y como consecuencia de ello intenté buscar unas normas externas y "normalizadas" que me aportaran cierta tranquilidad de que hacia lo correcto a través de diferentes fuentes como mi familia, vecina, pediatra, libros de gurús de la crianza, revistas,… que conforman toda la ideología de lo que hoy entendemos (o entiendo yo) como crianza oficial.
He tenido que escuchar miles de veces lo que debía o no debía hacer con mi hija y que viene a decir cosas como: no la cojas en brazos que se malcría, no la muevas el cochecito que se acostumbra, no la cojas, déjala llorar!, y no duermas con ella que luego ya verás que mal lo vas a pasar cuando la pases a su cama,etc.
Tras leer mucho sobre la crianza natural y más concretamente a autores como Laura Gutman, Rosa Jové y Carlos González, he llegado a la conclusión de dejarme llevar por mis instintos animales ya que entiendo que existen otras alternativas a los métodos conductistas consistentes en dejar llorar a los niños, aunque se entre en su habitación a intervalos regulares de tiempo, para lograr tanto que los niños duerman, como que jueguen solos, o tengan conductas que los adultos consideramos aptas o correctas, además de fomentar la independencia como tú sostenías.
No por ello, me volveré una persona irrespetuosa para quienes aplican este método, ni mucho menos, sino que quiero hacer ver que existen puntos de vista diferentes y alternativos al mismo. Porque si se ignora a un niño mientras llora, se puede minar la confianza que ha depositado en sus padres, aprender que no puede contar con ellos cuando esté inquieto o alterado, también puede despertar sentimientos de indefensión impotencia y miedo.
Evolutivamente, los niños a medida que crecen abandonan el hábito de dormir con los padres por su propia voluntad, cuando están maduros para ello, aunque los padres no pongan reparo a que el niño duerma con ellos, él dejara de hacerlo por propia iniciativa cuando esté preparado al igual que han dejado el chupete o el pañal. Cada niño tiene un proceso madurativo diferente. Parece ser, tras varios estudios realizados con niños de 0 a 5 años, que disminuye mucho el tanto por ciento de niños que duermen con sus padres a partir del tercer año de edad, por lo que a mí me queda un añito más de dormir con mi niña. Lo que está claro, es que ha de llegar una edad en que los niños no necesiten el contacto físico de sus padres para conciliar el sueño.
Entiendo que la madre que deja llorar a su hijo, lo que siente cuando al oir a su bebé llorar es lo mismo que sentí yo!! ya que dejar llorar a un niño hasta que se resigna y se calla, hasta que entiende que su necesidad de contacto físico, que es completamente legitima no va a ser atendida, es una crueldad desde mi punto de vista pero respetable para todos aquellos que no lo entienden así. Deberíamos plantearnos y comenzar a entender que cuando oímos llorar a un niño quizás es simplemente por que nos adora y nos necesita y, no porque nos "están tomando el pelo" o "porque saben latín"....
Os dejo un vídeo que me encanta y, que refleja que cada niño tiene cualidades y virtudes diferentes que les hacen ser únicos y maravillosos. En este vídeo se reflejan los comportamientos educativos estandarizados que pretende establecer la sociedad dentro de un mundo donde, por razones desconocidas un pequeño "bichito verde" se desmarca de esos patrones y logra desconcertar a sus padres y al resto de personas que lo rodean.
http://www.flixxy.com/film-school-short-animation.htm
Asimismo, me he permitido extraer pequeños fragmentos de cosas que he leído en contra del método Estivill y que me han ayudado a reconfortar más aún mis creencias con respecto al mismo:
".. El niño pequeño a cuyo llanto se responde ahora, más adelante será el niño lo bastante confiado para demostrar su independencia y su curiosidad. Pero el niño al que se deja llorar puede desarrollar cierto sentido de aislamiento y desconfianza y puede volverse introvertido, apartándose del mundo que no responde a su llanto. Y más adelante en su vida, ese niño puede seguir enfrentándose al stress tratando de desconectarse de la realidad. Algunos incluso han llegado a afirmar:-Déjelo que llore para que no se mal acostumbre, que el llanto es bueno para los pulmones. Yo les digo, si el llanto es bueno para los pulmones, ¡entonces el sangrado es bueno para las venas!..”Dr. Lee Salk (Director de Psicología pediátrica del Centro Médico del Hospital Cornell, de Nueva York)
“....En el ámbito de la psicología y la psicopatología evolutiva hay evidencia más que suficiente de que dejar llorar a un bebé, sin darle respuesta, es nocivo para su desarrollo, no solo emocional sino también cognitivo(existen muchas referencias bibliográficas concretas).
Un libro (que en alemán se titula “Gelernte Hilflosigkeit” algo así como “Desamparo aprendido”) plantea que los niños a los que se deja llorar y llorar aprenden que ellos no pueden generar una respuesta de su medio ambiente, algo así como que a nadie le interesan sus necesidades e insatisfacciones y que están solos frente al mundo; que nadie puede ayudarlos. Como se imaginarán ¡esto no puede ser bueno para el desarrollo psicológico de los niños! En un estudio sobre la interacción madre-hijo en el que participé, pudimos ver que los niños que presentaban un mayor nivel de desarrollo cognitivo y socio-emocional tenían mamás muy reactivas (es decir que reaccionaban a la mas mínima señal de los niños).
Lamentablemente de la misma manera en que hay grandes profesores y doctores que se manifiestan en contra de dejar llorar a los niños en pos de alguna meta, hay grandes profesores y doctores que proclaman y publicitan medios milagrosos basados en los contrario (o sea ¡dejar llorar a los niños!)..." Dra. Patricia Trautmann (Psicóloga).
"...Mi segunda obsesión, después de la lactancia, es la relación madre hijo, tan atacada por esas modas modernas de dejar llorar a los bebes, hacer que duerman solos y no “malcriarlos”. He encontrado un párrafo sobre el comportamiento de los gansos, en un libro de Konrad Lorenz (Estoy aquí…¿Donde estas tu?) que creo puede resultar muy útil para convencer a algunos colegas reluctantes de que los bebes no lloran para tomar el pelo a sus madres, sino porque realmente necesitan estar junto a ellas:
“Un ansarón que ha perdido a sus padres no lo lamenta en silencio, sino que llora con todas sus fuerzas. Es decir, emite el silbido del abandono. Es absolutamente incapaz de dedicarse a otra actividad. No come, ni bebe, solo vaga llorando. Si no se logra calmar pronto el llanto de los ansarones, los animales podrán sufrir graves dolencias. En circunstancias naturales, esos “extraviados” tienen escasas perspectivas de supervivencia mientras no encuentren a sus padres. Solo en casos muy excepcionales consiguen relacionarse con otra familia o una pareja de padres adoptivos. Por eso, para el ansarón tiene pleno sentido el agotar hasta la última chispa de su energía para reunirse con los perdidos.” ¡Esto es lo que ciertos expertos llaman “llanto nocturno por malos hábitos aprendidos”!Dr. Carlos González (Pediatra)
Pero si quereis más ratificación de lo que digo, aquí te va una opinión experta acerca de dichos métodos. En esta opinión se hace referencia también al famoso libro “Duérmete niño” que aconseja estas prácticas disciplinarias:
“Hay que ser muy prudente en este tema porque es cierto que hay trastornos muy graves en el sueño infantil y que hemos de intentar solucionar en bien del niño. Pero no creo que hablemos de esto sino más bien de niños que les gusta más dormir acompañados que solos; niños que se despiertan por la noche más de lo que los padres desearían etc.. Es decir niños sin ningún trastorno grave. En este caso sí que es verdad que casi la mitad de la población infantil sufre estos problemas, pero también es cierto que la mayoría de embarazadas en el último trimestre se despiertan más veces durante la noche para ir a mear y eso no es ni grave ni perjudicial. Lo mejor es buscar un MÉTODO PARA PADRES y no para los niños. Hay cosas que funcionan como explicar las ventajas del co-lecho para estos problemas, que aprendan a aceptar a sus hijos o simplemente que analicen si es de verdad un problema o solo algo que les molesta a ellos. Hay muchos más pero estos son los más usados.Dra. Rosa Jove (Psicóloga)
Pero en ningún caso hay que dejar llorar al bebé. Parte de los problemas que pueden derivar de esos métodos es lo que en castellano denominamos “indefensión aprendida” y en Inglés “Learned Helplessness”.
No hay ningún método efectivo al 100% para dormir a los niños. Hasta el mismo Dr. Estivill reconoce que hay trastornos serios (terrores nocturnos, pesadillas, sonambulismos etc.…) para los cuales su método no funciona.
En el caso de los problemas “menores” (despertarse durante la noche, querer estar con los padres etc.…) el método no funciona siempre. Debido a mi profesión conozco gente que han tenido recidivas al cabo de un tiempo de que el método les había funcionado y otros a los que nunca funcionó.
Yo no sé como duerme el Dr. Estivill. Me imagino, que como la mayoría, se acostará más pronto o tarde según el trabajo que tenga, según el programa de la televisión que esté mirando, según el sueño le apremie o depende de si hay cena con amigos en donde las sobremesas se alargan hasta la madrugada. Después, ya en la cama, leerá un ratito hasta que, cansado, dé media vuelta y quede dormido abrazado a su mujer que le da un beso de buenas noches. De madrugada se despierta (hoy estaba salada la comida y tiene sed), pero no es la única vez (! Maldita próstata!). Lo peor son aquellas noches en que se desvela y pasea un rato por la casa para no despertar a su esposa. Pero ahora, si esto le sucede, ya no pasea, puesto que medita sobre un “método” para dormir niños. Veamos: Acostarlos a la misma hora. Nada de cuentos, lecturas, canciones…Ni de besos, abrazos (!Sobre todo no compartir nunca la cama!). Si se despiertan de madrugada hay que dejarles llorar porque pueden pasar doce horas sin beber, solos…es decir, !han de aprender a dormir como los mayores!.
Finalmente, te envío este enlace con dos videos sobre el método Estivill:
http://www.elblogalternativo.com/2008/12/10/esto-es-el-metodo-ferber-metodo-estivill-2-videos/
Reconocer nuestros errores para ser mejores padres
Porque además de padres, somos seres humanos que se equivocan. Pero lo más importante que rectifican e intentan mejorar como personas, como padres.
Acabo de encontrar un vídeo maravilloso, con un poema excepcional de Enrique Rambal sobre todo esto que acabo de exponer. Un padre relata un día cualquiera donde el reproche y el enfado es protagonista. El hijo se lo paga con un abrazo de los de verdad, de todo corazón.
Espero que os guste tanto como me ha gustado a mi, que os haga reflexionar y ayude esas veces que se nos olvida quien son nuestros hijos y el papel que tienen en nuestras vidas.
http://www.youtube.com/watch?v=jblFjuqcuSk










